EMY Beauty Bar tenía cada vez más clientas en redes sociales, pero ningún lugar central para presentar su menú completo de servicios, sus precios y la personalidad de la marca, ni para recibir reservas fuera de los mensajes directos.
La solución
Diseñé un sitio elegante y femenino que pone primero el menú de servicios y el botón de reservar, con secciones apoyadas en fotografía que transmiten la personalidad del estudio. Funciona como una vitrina digital que convierte seguidores de Instagram en citas agendadas.